03:33
3:33 PM Vamos sacudiendo la modorra y resaca del *Apenas es Lunes* con la promesa de uno o dos cafés vespertinos. Mientras hierve el agua, me asomo por la ventana y valle abajo veo que camina (ocultando sólo su rostro) una figura de torso desnudo y prominentes pezones. ¡Tremendo escándalo! No frotamos nuestros ojos con impacto hasta que empezó a cambiar su posición entre las sombras estrategicas que se fundían con un negro mostacho. Fueron unos orgullosos pechos de hombre, y aunque los miré 10 segundos, quizás la eternidad se me fue observando esas tetas rebotar. Supongo que el que en pan piensa, es porque hambre tiene. Y si el río suena es porque agua lleva. Refranes sin sentido, como la vida misma y los actos de mis vecinos exhibicionistas.