Peregrino Onírico.























El mal plantó flores con sus pies desnudos y caminó por lo árido de un mundo inexistente.
Bebió el color y esencia de las cosas para colgarselo como brillo en sus retinas.
Al cerrar los ojos, aún veo aquellos iris resplandecientes.
La luz le adorna el cuerpo, y muta en algo retorcido e idílico.
Caminó hacia mí, con la ornamenta de su desnudez.
Sentí desintegrarme.
De un momento a otro, él con todos los matices del mundo, se evaporó.
Luna en el día y escenas multiformes.
Suave e irreal.
Desperté.
-Naz-

Comentarios

  1. Me gusta esta imagen, "bebió el color y esencia de las cosas".

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    Respuestas
    1. Javier, hola de nuevo.
      Heme aca, tres años despues.
      Cambia el tiempo, pero no la sensacion.
      Gracias totales por lineas.

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